febrero 26, 2018 por Kirsten Nelson

Cuando llegué a casa después de un largo viaje de negocios, el cual se hizo más largo por las demoras en los vuelos el fin de semana pasado, efectivamente le dije a Alexa que estaba en casa. Afuera lloviznaba y yo seguía confundida por mi desastroso viaje y Alexa me respondió animadamente a través de mi Sonos One: “Bienvenida a casa. Espero que tengas un buen día”.

Dadas las circunstancias, algunos podrían esperar que el hecho de que Alexa no se percatara de esto y actuara de manera tan encantadora provocaría una respuesta sarcástica de mi parte. ¿Pero sabes qué? Efectivamente me animó con esa frase esperanzadora y su resplandeciente luz blanca. Ahora es evidente que vivo en un futuro en el que mi asistente de voz tiene realmente una voz que no me molesta.

Sophie Kleber's House | AVIXA

Esa cordialidad de bajo perfil es exactamente lo que convirtió a Alexa en un éxito tan rotundo: eso y el hecho de que estamos aprendiendo a interactuar con ella en la intimidad de nuestros hogares, en lugar de dar indicaciones verbales a los gritos a un teléfono en el aeropuerto (¿pero quién hace eso?).

Es posible que haya llevado mi relación con Alexa a un nivel superior porque el día anterior a tomar el vuelo de regreso a casa, tuve una conversación muy interesante con la tecnóloga centrada en el ser humano, Sophie Kleber, directora ejecutiva de Productos e Innovación en Huge. Tiene vasta experiencia en los ámbitos de diseño de experiencias del usuario e interacciones con estos, ya que realizó investigaciones y desarrolló interfaces accesibles para la lista de clientes de megamarcas de Huge.

Desde el punto de vista filosófico, Kleber aporta gran cantidad de perspectivas sobre la interacción entre seres humanos y máquinas. Su sesión SXSW 2017 sobre “Designing Emotionally Intelligent Machines” (Diseño de máquinas inteligentes a nivel emocional) hizo hincapié en el software de reconocimiento de emociones. Y este año, en SXSW 2018, tratará el tema “Ethical Personality Design: The Future of Human-Computer Interaction” (Diseño de personalidad ética: El futuro de la interacción entre humanos y computadoras). En relación con la experiencia de Huge en el diseño de interfaces de usuario (User Interface, UI) conversacionales, abordará el tema de cómo les gusta a los seres humanos hablarles a las máquinas.

Sophie Kleber, Huge | AVIXA Sophie Kleber, Huge

Se podrán dar cuenta de por qué me comportaba como una fanática después de hablar con ella.

“He pensado mucho acerca de por qué Alexa tuvo tanto éxito mientras que pasó tanto tiempo sin que nadie quisiera hablarle a la pobre Siri”, afirmó Kleber. “Hay ciertas características de la personalidad de Siri que la convierten más bien en una especie de Steve Jobs que en una asistente útil”.

Definitivamente, Siri tiene una ventaja. Además, tendemos a interactuar con ella en público, en nuestros dispositivos móviles. Lo que significa que a veces se distrae (escuché a una mujer decir “Hola, Siri, llama a Valerie” tres veces en el aeropuerto este fin de semana. Reconozco que mantuvo la calma y utilizó el mismo tono de voz amigable cada vez que le daba la orden).

Ahora que se están comenzando a usar más las diversas interfaces de voz en la intimidad de nuestros hogares y automóviles, le pedí a Kleber su opinión sobre qué implica este nuevo tipo de interacción para el ámbito comercial. ¿Qué sucederá en los museos, las escuelas, las oficinas y los lugares similares?

Es en este punto donde intervienen las interfaces “Y”. Como escribió Kleber en sus predicciones de Huge para 2018: “Las interfaces ‘Y’ combinan varios métodos de entrada/salida para que la interacción con el usuario sea lo más fácil y eficiente posible, mientras se usa cada canal de la manera en que pueda aportar el mayor valor”.

Así, podríamos usar la voz para iniciar una interacción que luego se profundice en una presentación de video. O bien, podríamos usar el control táctil para iniciar la representación de imágenes proyectadas sobre un objeto físico, lo que convertiría a la interfaz táctil en el medio para otro fin visual, en lugar de en el fin mismo. “Se trata de reincorporar lo tangible al mundo tangible”, explicó Kleber.

Y ese mundo tangible está cambiando a medida que más personas se desplazan por los espacios con auriculares inalámbricos conectados a sus dispositivos móviles. Pronto será mucho más sencillo incorporar la interacción personal al ámbito público, ya que las aplicaciones conectan naturalmente a los usuarios con las exposiciones en museos, los ambientes de venta minorista, los sectores hoteleros, las herramientas de aprendizaje y el contenido informativo.

La creación de una interacción eficiente entre los usuarios y el ambiente físico es, de hecho, el ideal de los diseñadores de experiencias integradas y audiovisuales en nuestra industria, de manera que aquí es donde comienza la diversión. Mientras que alguna vez se nos pidió que desarrolláramos un quiosco interactivo, ahora crearemos experiencias de inmersión completa en las que los visitantes aprenden más en sus propios auriculares sin tener que abandonar la experiencia grupal del entorno circundante.

Además, la señalización digital podría tomar una mayor proporción de la energía de la “burbuja personal” que necesitamos para sentirnos cómodos en una interacción pública. Debemos trabajar más en este sentido. “Las personas dudan a la hora de avanzar e interactuar con pantallas en espacios públicos”, observó Kleber. “Está fuera de contexto. Hay botones que presionar, y no saben lo que sucederá. Podría suceder algo embarazoso frente a otras personas”.

Para ayudar a resolverlo, debemos pensar en el contexto de la ubicación de la pantalla o su uso como un conector con el entorno que nos rodea. “Estamos comenzando a experimentar el uso de pantallas en el mundo real como un manipulador de objetos”, indicó Kleber. Cuando se desvía la atención de la pantalla y se desencadena una acción en otro lugar, se genera lo que ella y los miembros de nuestra propia industria denominan “ese toque mágico” que se incorpora a la experiencia. Convierte la interacción en algo memorable y atractivo.

Por otro lado, a Kleber le gustaría ver murales de proyección envolventes e interactivos a mayor escala. El contenido de video que reacciona a los transeúntes o que, de otra manera, atrae a las personas de manera amistosa es una forma en la que la tecnología se puede volver más humana y, posiblemente, también más inteligente a nivel emocional. Los ambientes pueden estimular y no distraer.

“Creo firmemente en la idea de la tecnología de ambiente”, agregó Kleber, “la idea de que la tecnología pasa a formar parte del ambiente para darle un entorno al mundo físico, en lugar de que lo hagan las pantallas. Hemos hecho hincapié en esa idea con más mensajes que cada vez tienen más ímpetu”.

Se parece a un llamado de mayor integración audiovisual. Manos a la obra, Alexa.

Sobre Kirsten Nelson

Kirsten Nelson ha escrito sobre audio, video y diseño de experiencias durante casi 20 años. Como escritora y desarrolladora de contenido para AVIXA, Kirsten conecta historias, personas y tecnología a través de una variedad de medios. También dirige el contenido del programa para InfoComm Center Stage. Kirsten fue la editora de la revista SCN durante 17 años, y ha escrito para numerosas publicaciones de la industria y para InfoComm Daily. Además de la tecnología, también escribe sobre motocicletas, que proporciona una salida profesional para su obsesión con las carreras de MotoGP.