mayo 28, 2020

Este artículo apareció originalmente el 4 de mayo 2020 en AV Magazine

Man and woman looking at digital world display | AVIXA

Para encontrarse dentro del mundo post-cuarentena, la señalización digital explora nuevas avenidas. Joan Aixa, Director, Maverick AV Solutions Iberia, echa un vistazo al impacto sobre estos negocios y lo que deben hacer para sobrevivir.

La mayoría de los negocios enfrentan en estos momentos el reto más grande que se hayan encontrado en las últimas cinco décadas, y la industria de señalización digital no es la excepción, siendo uno de los sectores más grandes de las IT que se ven afectados por la pandemia. Con una gran cantidad de tiendas retail cerradas alrededor del mundo, aeropuertos y estaciones de trenes sin pasajeros, restaurantes y espacios de entretenimiento cerrados y miles de circuitos digitales sin ser usados; los jugadores principales (CMS, integradores, distribuidores, vendedores) evalúan las dimensiones del impacto sobre sus negocios y lo que deberían hacer para sobrevivir durante siguientes doce meses y en adelante.

Esta evolución puede describirse en tres fases que llamamos El Ahora, Lo Que Sigue y Lo Nuevo.

El Ahora:

Durante las últimas semanas, el mundo occidental ha estado en aislamiento social, y los “pure players” de la señalización digital se encontraron con un panorama de instalaciones postergadas indefinidamente, cierre de canales publicitarios e ingresos mensuales en caída. Al igual que el resto del mundo empresarial, las compañías de señalización digital han redirigido sus energías y recursos en tratar de superar la crisis. Grandes compañías CMS (Content Management System) han lanzado contenido sin costo alguno para crear conciencia y difundir información sobre las medidas sanitarias, a través de sus circuitos actuales. Las marcas recurren al uso del DOOH (Digital Out Of Home) para promover campañas de distanciamiento social: Coca-Cola, Audi, McDonalds, por mencionar algunas. Finalmente, desde una perspectiva de negocio, es el momento de renegociar condiciones tanto con clientes como con proveedores.

Lo Que Sigue:

En cuestión de semanas, hemos visto el lanzamiento de un nuevo tipo de pantallas en formato kiosco que se ha integrado con sensores, desarrollada para un mundo en crisis. Por ejemplo, pantallas con sensores de temperatura integrados y seguimiento en tiempo real de la distancia entre persona a persona.

La señalización también emergió como una herramienta perfecta para recolectar datos sobre la ocupación de espacios interiores, un aspecto crítico para adherirse a las reglas y lineamientos gubernamentales. Adicionalmente, los teléfonos móviles se convertirán en nuestro control remoto de señalización para más que solo pagos; tecnología que ha estado presente por un buen periodo de tiempo, pero que apenas toma un valor significativo.

Tras más de un mes de cierres y países que se alistan para una recuperación gradual, las grandes cadenas minoristas trabajan en lo que podría ser un nuevo y extendido “Black Friday”, con el objetivo de recuperar la confianza del consumidor en las experiencias de compra dentro de la tienda, e invertir una gran cantidad de dinero para luchar por una posición líder en el mercado.

¿Cómo lucirá esto? ¿A través de citas previamente agendadas? ¿Mejorar la experiencia de “comprar y recoger”? Cualquiera que sea el camino que elijan, determinará el sentido de seguridad que experimenten los clientes potenciales.

Lo Nuevo:

¡La pregunta del millón de dólares! Con menos ocupación y las anticipadas legislaciones respecto a su uso, las pantallas de señalización digital tendrán un rol más amplio que el de simplemente mostrar promociones y menús. Las opciones de compra y recolección incrementarán la proporción en que se utilizan y se requerirán diferentes tipos de guías.

Como se mencionó antes, la integración de los dispositivos móviles jugará un rol más importante en nuestras experiencias de compra. Las (no tan) nuevas tecnologías emergerán y la evolución de la interactividad táctil a los comandos por voz, gestos y hápticos será una realidad. Los clientes probablemente pasarán menos tiempo en tiendas, así que las compañías de señalización digital requieren resolver cómo maximizar esta experiencia. El Internet de las Cosas (IoT) y los analíticos de datos serán más integrales, con bloques de datos que provienen de múltiples fuentes; otra vez, nada nuevo, pero nunca antes implementado en esta escala.

Las comunicaciones corporativas son otra posible área de mayor crecimiento. Aunque la mayoría de las compañías ya analizan en cómo utilizar sus espacios dentro de esta “nueva normalidad”, la señalización será crítica para mostrar la ocupación de un espacio, realizar mediciones de salud o marcar rutas hacia diferentes áreas.

Nadie puede predecir con exactitud qué seguirá, pero en cada crisis surgen nuevas ideas, compañías más sólidas y productos innovadores. Y en cuanto respecta al futuro de la señalización digital, hay mucho qué esperar.